El mito de Cipariso

“Cipariso”, óleo de Jacopo Vignali h 1670.

Según nos cuenta Ovidio en sus Metamorfosis, este era uno de los pupilos que el dios Apolo (o Febo) había tomado como amante.
Ante todo, cabe destacar que la mentalidad griega ni la homosexualidad ni la pederastia tenían las connotaciones actuales, sino que estas eran aceptadas, se veían con normalidad, y más aún si eran llevadas a cabo por un dios.
Cipariso era uno de esos jóvenes, a los que además Apolo le tenía un gran cariño y le había regalado un pequeño cervatillo al cual el chiquillo adoraba. Con la mala fortuna que un día una de las flechas del dios Sol alcanzó al ciervo, que murió, y Cipariso le pidió que lo dejara para siempre junto al animal, llorando su pérdida.
Vemos en este mito reflejado de nuevo el fracaso de los amores de Apolo. Ya Jacinto se había convertido en árbol, y será ahora Cipariso quien se convierta en el árbol del ciprés, el árbol que llora.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s