Troppo Vero: la impronta de Velázquez de José Luis Castrillo

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, todos conocemos a este pintor nacido en Sevilla en 1599. Uno de los personajes más célebres del barroco español y de entre los más ilustres sevillanos. Y es que Velázquez supuso un antes y un después en la pintura: con un realismo deshilachado, difuminado; con sus grandiosos retratos, gracias a los cuales, 400 años más tarde podemos adentrarnos en la personalidad del personaje; con su prodigioso conocimiento iconológico tanto de la religión como de la mitología (en algunos casos criticado). Pero Velázquez no sólo era un virtuoso, técnicamente hablando, también lo era culturalmente hablando, y nos ofrece así nuevas y originales interpretaciones.

Fue ya valorado en su época, viajando por primera vez a Madrid a los 23 años de edad, convirtiéndose en 1623 en pintor de cámara. Pero si esto ya suponía un privilegio, Velázquez recibe el reconocimiento de casi todas las corrientes artísticas que lo suceden, destacando los pintores impresionistas, que se inspiran en algunas de sus obras (visitando incluso el Museo del Prado) y sueltan aún más la pincelada de Velázquez, que empezó a otorgar importancia al color a raíz de sus viajes a Madrid y a Italia y a su contacto con la Escuela Veneciana.

A muchos ha llegado el genio sevillano, pero en concreto en Sevilla, su ciudad natal, existe un rincón en el que su espíritu brilla con más fuerza. En la Calle Morería, en la Galería Félix Gómez nos encontramos a José Luis Castrillo de Guzmán con su serie “Troppo Vero“, tan realista como la obra del mismísimo Velázquez. “Troppo vero”, la frase que se cree que exclamó el Papa Inocencio X al verse retratado por Velázquez.

José Luis Castrillo acompañado de su obra
José Luis Castrillo acompañado de su obra “Inocencio X”.

Así nos lo cuenta el autor de estas diversas piezas: con más de 25 años exponiendo en diferentes ciudades y dedicado mayormente a la elaboración de paisajes, decide rendir homenaje al gran artista sevillano, sin mayor pretensión que la de revivir su obra, haciendo una reinterpretación a través de su vivencia y la influencia que ha recibido del mismo, la impronta (como diría José Luis Castrillo).

En la exposición encontramos grandes obras, algunas con un gran parecido a la original, otras en las que predomina la visión de José Luis, como esta “Alegoría de La Pureza. (La Infanta Margarita entre Las Sombras de Palacio)”, en la que la protagonista absoluta es (como indica el propio título) la Infanta Margarita, dejando en “sombras”, en tonos terrosos, el resto de la obra y omitiendo elementos de la original.

“Alegoría de La Pureza. (La Infanta Margarita entre Las Sombras de Palacio). 2015. 162 x 130 cm”

Incluso también podemos observar piezas que tratan exclusivamente un sólo detalle de diferentes obras de Velázquez. Detalles que José Luis  ha considerado relevantes, que han llamado su atención y los vemos ampliados ahora en forma de óleo y con los títulos más sugerentes como “la mirada del genio” o “la tela de Aracne”.

“Estudio de La Enana Maribárbola”. 2015. Óleo sobre lienzo. 65×50 cm.
“El enano Nicolasito”. 2015. Óleo sobre lienzo. 41×27 cm
“El enano Nicolasito”. 2015. Óleo sobre lienzo. 41×27 cm
“La Mano de Velázquez en Las Meninas”. 2015. Óleo sobre tela. 20×20 cm

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Una galería de personajes nos miran desde diferentes puntos y, desorientados, no sabemos si estamos en una sala del Prado o en un sueño velazqueño. Son esas miradas penetrantes las que trabajaba el artista barroco a la perfección y que nos devuelve ahora José Luis desde su visión contemporánea.

Obras de José Luis Castrillo, de la serie
Obras de José Luis Castrillo, de la serie “Troppo Vero”

Tampoco deja de lado el artista su faceta paisajística, sacando a la luz, desde su interpretación, algunos de los paisajes que ya pintara el maestro Diego de Silva y Velázquez.

Obras de José Luis Castrillo, de su serie
Obras de José Luis Castrillo, de su serie “Troppo vero”.

El comentario final tengo que dejarlo para “Inocencio X”. Ha sido lo más cerca que he estado de sentir la inquisitoria mirada de este Papa. Y, como bien dice José Luis Castrillo, su retrato está más dulcificado que el de Velázquez, pero aún así su presencia en la sala es notoria y la capacidad retratística de nuestro contemporáneo son asombrosas, logrando dejar al espectador petrificado con la mirada del Papa.

“Inocencio X”. 2015. Óleo sobre lienzo. 146×114 cm

Por último agradecer a José Luis  por la invitación, su agradable acogida y la interesante charla. No dejéis de acercaros a la magnífica exposición, la cual estará hasta el día 1 de octubre.

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2 Comments

  1. Hablar del Maestro Josè Luis Castillo, es hablar de Arte, es hablar de alquimia con el pincel. En estos tiempos de tanta devaluaciòn de la vida, me parece que serìa justo rendirle un homenaje al talento a travès del Maestro Josè Luis Castillo. Si estàn de acuerdo difundan estas obras que son maravillosas.

    1. Totalmente de acuerdo, magia a través del pincel. Una maravilla poder disfrutar de estas obras en directo. Gracias por tu comentario.

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